El desierto es terrible por el día. El calor agobiante te machaca hasta dejarte sin respiración,sediento y con sólo ganas de morir. Pero sin duda alguna,la noche es peor.
El frío que hace es aterrador. Me recorre la columna y me congela en el sitio. Las tormentas de arena vienen una y otra vez sin descanso,desgastando mi fortaleza. Eso sin contar los aullidos de las criaturas que viven por aquí que te acosan hasta el momento de tu muerte.
Y yo sigo aquí. He encontrado una roca donde cubrirme,pero empiezo a sentir cómo se me adormece el cuerpo. No sé si duraré mucho más solo en estos parajes. Antes estaba con un grupo enorme. Había gente de todos los lugares del planeta. Eramos como una gran familia que nos permitía aguantar estos viajes eternos sin caer.
Sin saber cómo,poco a poco algunas personas se iban a otros grupos más numerosos,o simplemente se largaban a su suerte. Quedábamos pocos hace apenas unos días. Cuando me desperté esta mañana me encontraba sólo. No sé por qué.....
Llevo recorriendo el desierto todo el día sin parar,intentando buscar huellas para encontrarles....pero nada. Han desaparecido totalmente. No sé si les habrá pasado algo,o simplemente me han abandonado.....veo más probable esa opción,sí...
Pues sólo tengo dos opciones.....rendirme aquí y ahora,dejar esta nota para que la encuentre cualquiera como tú....o intentar seguir vivo,continuar sólo por todo este desierto hasta llegar a mi destino....un destino que sin mi gente no tiene mucho sentido que alcance,la verdad....
Malditos aullidos,no me dejan pensar. O más bien no me dejan pensar en nada positivo.
Si sobrevivo a esta noche....
No hay comentarios:
Publicar un comentario