¿Y qué hago yo ahora con todo mezclado por dentro sin agitar? De esas noches que te das cuenta que poco vales y que tienes más problemas que soluciones a tu alrededor. Y el único psicólogo que tienes eres tú,porque ni tienes dinero para profesionales y no aceptas consejos de los demás.
Los escucho,los asimilo,pero cuando intento cambiar,me desanimo. Me deprimo,porque nada sale como planeo. Y la tierra me ahoga y la única forma de librarme es levantar de nuevo el escudo que me separaba del mundo.
Un escudo que se autorepara para evitar grietas,creando precisamente agujeros en mi destino que no hay manera de tapar. Una personalidad muy especial,muy única,que hace falta mucho tiempo para comprenderla y pulirla,pero claro, ¿quién me va a aguantar si no me aguanto ni yo?
No sé que hacer. Estoy un 1 de Noviembre a las 4 de la mañana dando sentido a unas palabras más que ciertas. Más bien,estoy intentando ver cómo encajarlas en un mundo donde sobra cualquier consejo,porque no merezco más respeto que el que ofrezco: nulo.
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