No me suelo acordar de mis sueños. Pero de este en concreto sí.
No sé por qué razón acababa en un mundo paralelo. Caía hasta una piscina de arena en un recinto. Lo único que intentaba era volver a mi mundo,pero no lo conseguía. Poco después gente venía a esa piscina persiguiéndome,intentando matarme,pero por algún milagro me escapaba y viajaba a otro mundo paralelo.
Entonces me encontraba con un montón de conocidos: amigos,compañeros,algún que otro tipo de mi pasado que poco me importaba y algunos desconocidos/personajes de cómic. Parecía que ellos también venían de otro mundo paralelo,asi que nos ayudamos mutuamente. Estábamos en una especia de dirigible y salíamos al exterior subiendo por unas escaleras. Entonces me fijé que en el grupo estaba ella. También estaba su pareja,pero aún no se conocían. Lo único que pude hacer es aprovechar e intentar conseguir lo que en su día no pude.
Más adelante entramos en una sala enorme,vacía excepto por unos tres o cuatro tipos en unos ordenadores, programando quizás un videojuego, o una forma de salir de ahí que en su momento aún no comprendía. Tras charlar con ellos lo mínimo,nos volvieron a perseguir los tipos del principio y viajamos a otro mundo.
Esta parte del sueño la encuentro más lúcida. Entramos en un teatro, un poco estilo medio anfiteatro y luego el escenario donde actuaban. Estaba a rebosar de gente y para camuflarnos nos sentamos todos en distintos asientos. Yo me senté a su lado. Y su pareja también. Durante el viaje ya habían hablado. Yo también. Y al final, la pareja se juntó incluso en ese mundo alternativo, y mis esfuerzos de nuevo no habían valido. Poco después empezó la función y revisores disfrazados como en Halloween (zombies, vampiros, monstruos en general) pasaron por distintos asientos buscando algo. Quizás esos revisores no iban disfrazados,pero no venían al cuento. Y la encontraron. Por alguna razón la buscaban a ella incluso más que a mí. Tuvimos que huir todos a la parte de atrás del teatro donde nos esperaban parapetados tras atrezzo y paredes de cartón y madera. Hubo tiroteos. Bastantes cayeron,de los suyos todos y conseguimos escapar. Abrí la puerta al otro lado del pasillo y me caí.
Me caí de nuevo en la piscina de arena. El ciclo había vuelto a empezar. Y viví lo mismo. Una y otra vez. Intentaba cambiar cosas pero apenas resultaban en algo. Intentaba conquistarla pero en todas me acababa ignorando.
Diecisiete veces. Diecisiete veces he contado esta noche que no conseguía que se fijara en mí,y siempre acababa con su pareja. Incluso la última, separado del grupo, intenté estrangular a su pareja, aun así ni la maté, ni me guardó rencor, hasta que me dí cuenta que ni siquiera existía, la pareja a la que estaba estrangulando o era producto de mi mente u otra copia de otro mundo, cosa que no he averiguado.
Pero en resumen. He soñado diecisiete veces que la perdía. Que por más que luchara,no lo conseguía porque el esfuerzo de otros tiene más valor que el mío. Y eso también resulta ser mi vida real. Cada día me despierto cayendo a una piscina de arena. Y acabo en un teatro observando mi impotencia.
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